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Volvieron los piquetes: el 70 % los rechaza y sólo los justifica si son reclamos vecinales

Se dio a conocer una encuesta del CESBA sobre "Convivencia Ciudadana", la cual mostró que el 70% de los consultados asegura rechazar los piquetes en la Ciudad.

El año electoral esta haciendo estragos en las calles de la Ciudad. Los cortes se transforman en la herramienta de presión de las organizaciones sociales, de la oposición y de todo aquel interesado por hacer ver al Gobierno sus reclamos y protestas. Pero lo cierto es que las consecuencias las sufren especialmente quienes trabajan en la calle, los vecinos que por diferentes motivos necesitan movilizarse y el tránsito en general. Por supuesto la 9 de Julio es el escenario en donde se concentra la mayor cantidad de cortes; es la avenida más simbólica y también, la que parte al medio la Ciudad. Y aunque según una encuesta la mayoría repudia los piquetes, más de la mitad rechaza los desalojos por la fuerza.

Manifestantes del Polo Obrero, del Movimiento Teresa Rodríguez, el MST y otros, bloquearon ayer, durante horas, la 9 de Julio a la altura del Obelisco. Y no se apiadaron del carril exclusivo del Metrobús. Por momentos, la avenida se transformó en una enorme playa de estacionamiento. Por un lado, los colectivos debían desviarse hacia las calles laterales, en donde encontraban algunas dificultades para transitar; por ejemplo, entre Corrientes y Córdoba, se construye la obra de Prioridad Peatón en inmediaciones del Palacio de Tribunales. Sumado a esto, miles de autos evitan la zona del Bajo, debido a la obra del Metrobús en las avenidas Alem - Paseo Colón. La alternativa es la avenida Madero y Puerto Madero: en la primera también hay sectores con obras y tramos cortados, lo que a su vez generaba que muchos se dirigieran hacia Alicia Moreau de Justo y las paralelas, ya del otro lado de los Diques. El colapso llegó más allá de Callao.

Los manifestantes reclamaban aumentos en los planes de empleo, mayores inversiones en obras públicas y "trabajo genuino". Y aunque se desplegó un cordón de agentes de la Gendarmería, con presencia de dos carros hidrantes, no intervinieron. El corte se trasladó luego al Bajo porteño; el caos duró casi hasta las 17.

¿Qué opina la gente? El Consejo Económico y Social de la Ciudad (CESBA) encargó una encuesta sobre "Convivencia Ciudadana: valores e imaginarios con respecto al otro” e incluyó a los piquetes en el análisis. La muestra -de la consultora Julio Aurelio ARESCO- se hizo sobre 2.200 personas: el 70% de los consultados asegura rechazar los piquetes. Y en cuanto a la solución: Un 38% pide que los desalojen por la fuerza, mientras que un 44% sugiere una solución negociada. El 64% de los consultados consideró que los principales responsables de controlar los piquetes son el Gobierno nacional y el de la Ciudad juntos; el 21% apunta al Gobierno porteño y el 9% al Nacional.

"No podemos reducir el debate a la existencia de "derechos en pugna" o "derechos prioritarios". Para evolucionar, es necesario que las autoridades y organizaciones atiendan las demandas que originan las protestas, como la pobreza, la falta de empleo, la inseguridad o los cortes de luz. Y que también encontremos nuevas formas de protestar, compatibles con la vida en comunidad y la mejora de nuestra calidad de vida", opinó Federico Saravia, presidente del CESBA. Justamente, la calidad de vida en la Ciudad fue otro de los tópicos de la encuesta: el 51,6% de las personas consultadas consideró que es negativa.

Según los datos que maneja el Consejo, durante marzo -que fue un mes particularmente intenso- hubo 120 cortes de calles y avenidas. "Y desde enero de 2009 a marzo de este año, se registraron un total de 5.470 piquetes, casi 2 piquetes por día", detallaron.

La encuesta ahonda en el grado de justificación de la gente, que varía dependiendo del objeto del reclamo y del sujeto que interviene en el mismo: 7 de cada 10 porteños justifican los reclamos vecinales por cortes de luz o inseguridad; en cambio los asociados a reclamos salariales, son apoyados por 4 de cada 10; en tanto que los vinculados con organizaciones sociales son justificados por menos de 3 de cada 10. "Esto problematiza algunas lecturas lineales con respecto a cómo evalúan los porteños el piquete. La aceptación o el rechazo no se dirigen a la forma de protesta, sino a los actores de esa protesta", evalúan en Julio Aurelio.

La consultora Diagnóstico Político evaluó, por su parte, que "tras la escalada de conflictividad registrada en marzo, en abril hubo una baja intermensual de 12% en los piquetes, a nivel nacional". Sin embargo, por primera vez en muchos meses, las organizaciones sociales no fueron las protagonistas de estos cortes: fueron los trabajadores estatales, los vecinos autoconvocados, luego los trabajadores privados y los grupos de desocupados y cesanteados.

 

 

Nota de Clarín.