Participamos de la presentación de informes sobre villas en la UCA

En el Campus de Puerto Madero de la UCA se presentaron investigaciones realizadas en tres villas porteñas sobre los procesos de integración social y urbana.

De ese modo, en el Auditorio “Monseñor Derisi”, Monseñor Dr. Víctor M. Fernández, Rector de la UCA; el Dr. Agustín Salvia, Director de Investigación del Observatorio de la Deuda Social Argentina; y Alejandro Amor, Defensor del Pueblo de la Ciudad presentaron los informes que abordan -desde una perspectiva cuali y cuantitativa- las principales problemáticas a las que deben enfrentarse los ciudadanos que habitan las villas de CABA.

En ese sentido, fueron expuestos tres ejes, a saber: “Caracterización de villas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Aspectos sociodemográficos y habitacionales de los barrios Villa 31-31bis, Villa 20 y Piletones”, “La trama de las organizaciones sociales y políticas en los barrios Villa 31-31bis, Villa 20 y Piletones. Posiciones político-sociales y percepciones sobre los proyectos de integración social y urbana” y “Normativa vigente y proyectos de urbanización aplicables a los proyectos de regularización en Villa 31-31bis, Villa 20 y Piletones”.

De ese modo, dichos estudios se relacionan intrínsecamente con el informe producido por la Comisión de Vivienda del CESBA, ya que el mismo dio a conocer los resultados arrojados por un trabajo de campo hecho en los barrios Villa 21 y 31 bis, Rodrigo Bueno y Villa 20.

En dicho informe se pone de manifiesto que en los últimos 10 años la población villera aumentó en un 52,3%, con una marcada concentración poblacional en la Comuna 8 (con 60802 habitantes), Comuna 4 (con 34557 habitantes) y Comuna 1 (con 28287 habitantes). Dicho crecimiento se debe a la proliferación del mercado informal de habitaciones y piezas ofrecidas en alquiler.

Entre las principales problemáticas a las que se enfrentan los integrantes de dichos asentamientos, se encuentran: los aumentos permanentes de los precios de alquiler (los cuales se definen arbitrariamente por los propietarios), la situación de riesgo de desalojo, la incomodidad, el hacinamiento y las malas condiciones de habitabilidad.

Por esa razón, la intervención del Estado en el diseño de políticas públicas que mejoren la calidad de vida de dichos vecinos, resulta primordial. En consecuencia, se establecieron diez puntos para lograr la inclusión de dichos asentamientos, entre los cuales se recomienda: contar con la participación vecinal para la urbanización, proveer a estas zonas de infraestructura y equipamiento colectivo equivalente al resto de la Ciudad y mejorar las viviendas para garantizar estándares de habitabilidad adecuados.