El CESBA llevó a Villa Riachuelo una charla de comunicación para emprendedores

Fue en el marco del programa “Encuentro con Vecinos”, que realiza en los diferentes barrios porteños. La disertación estuvo a cargo de Graciela Salazar. El secretario ejecutivo del Consejo, Rodrigo Herrera Bravo, hizo la presentación inicial.

“Comunicación efectiva para emprendedores” fue el tema de la charla que el Consejo Económico y Social de la Ciudad de Buenos Aires ofreció, el jueves 30 de mayo, en Villa Riachuelo (Comuna 8), en el marco del programa “CESBA en los Barrios – Encuentro con Vecinos”.

Este programa, que el organismo que conduce Matías Tombolini lleva adelante en las diferentes comunas porteñas con el apoyo del Gobierno de la Ciudad, está destinado a ofrecer capacitación a las personas que quieran poner en marcha (o estén realizando) algún tipo de emprendimiento.

En esta oportunidad, la clase tuvo lugar en el Centro Lituano, ubicado en Tabaré 6950, a las 9 de la mañana.

El secretario ejecutivo del CESBA, Rodrigo Herrera Bravo, fue el encargado de la presentación inicial, en la que describió a los y las presentes los detalles de la conformación del Consejo y sus funciones. Luego de agradecer al Gobierno porteño su colaboración para la realización del encuentro, hizo lo mismo con la coach Graciela Salazar, especialista en comunicación, quien fue la encargada de brindar el taller.

La clase tuvo como eje el vínculo interpersonal en su dimensión tanto profesional como empresarial. En tal sentido, Salazar señaló argumentos y técnicas que las personas deben tener en cuenta en relación a los receptores de sus discursos.

 La profesora destacó la importancia de las “herramientas de equilibrio personal” como la base de dichas prácticas: para ella, el primer paso del emprendedor o el comunicador exitoso está en la flexibilidad del lenguaje y en la convicción de que “la conversación es un marco de incertidumbre”. “Reconocerse y reconocer al otro como legítimo en su integridad y saber que no tenemos la razón; que, a lo sumo, nos acercamos a una realidad subjetiva, nos hará reconocernos como diferentes, lo cual es el primer paso de la comunicación”, expresó.  

 Salazar también puso de relieve que “es imposible establecer una comunicación desde la convicción de que tenemos la verdad absoluta”. “Lo imperativo limita al otro. Limita la integración”, subrayó. Así, al señalar que “vivimos realidades diferentes”, y que “la realidad está compuesta tanto por hechos como por interpretaciones”, la coach puso el acento en las bases de la comunicación, apelando al valor de la confianza y la capacidad de anticiparse a la diferencia en la interpretación como algo clave en todo proceso comunicativo.