Arrancó la Comisión de Trabajo

Coordinada por el SUTERH, presentó su línea de acción, que está centrada en dos ejes: el cuidado de los adultos mayores y el empleo en plataformas de comercio electrónico.

El año pasado, la Comisión de Trabajo se focalizó en el empleo joven, centrado en el área de las nuevas tecnologías. Este año, eligió apuntar a los siguientes temas: el cuidado de las personas mayores y el empleo en plataformas como Rappi o Glovo.

En líneas generales, la idea en ambos casos es hacer un diagnóstico completo, que abra la posibilidad de plantear recomendaciones o un proyecto de ley. Estuvieron presentes los consejeros Walter Córdoba (Cooperativa Milagros) y Guillermo Defays (suplente por la Central de Trabajadores de la Argentina, CTA); y los asesores Vilma Paura y Sebastián Etchemendy (SUTERH) y Stella Maris Visciglia (Consejo Profesional de Ciencias Económicas, CPCE).

Con relación al cuidado de los adultos mayores, el SUTERH propuso indagar sobre las condiciones laborales de los que trabajan en las instituciones y, también, de aquellos que se desempeñan en casas particulares.

“Se calcula que en la Ciudad hay un 17% de personas mayores, 6 puntos más que a nivel nacional. Muchos tienen un alto poder adquisitivo, lo que hace que haya un proceso de mercantilización del trabajo en la Capital Federal y que esté garantizado en este sector cuando tiene posibilidades de pagarlo”, planteó Etchemendy.

El SUTERH adelantó que, según una primera aproximación, lo que se sabe es que es una tarea provista principalmente por mujeres, correspondiente a población migrante.

Además, el sindicato planteó que hoy Uruguay es el único país de América Latina que tiene una Ley Nacional de Cuidados que regula esa tarea. En la Argentina existe en algunas jurisdicciones, pero no en la Ciudad.

De acuerdo a la información disponible, existen en el distrito hogares de ancianos que proveen el servicio a personas mayores en situación de vulnerabilidad social, que no pueden trasladarse por sus propios medios y que prueben que son pobres, ya sea porque carecen de vivienda propia o porque reciben la jubilación mínima.

Por otra parte, la Ciudad de Buenos Aires cuenta con centros de día que no alcanzan a resolver el problema de personas con dificultades para trasladarse por sus propios medios.

También hay geriátricos que se ubican principalmente en las zonas con alto poder adquisitivo.

La otra línea de trabajo será el empleo en plataformas de comercio electrónico, como Rappi o Glovo. “Esto nos interesa por la absoluta flexibilización de sus trabajadores y la falta de derechos”, subrayó Etchemendy.

Desde el SUTERH explicaron que en la economía de plataformas conviven tres sectores: las empresas (gastronómicas, en estos casos), las aplicaciones y los trabajadores en bicicleta. Hoy hay 3 mil trabajadores estables que reparten pedidos para restaurantes que anteriormente tenían delivery propio.

“A diferencia del contrato tradicional, las plataformas no tienen una relación cotidiana con el trabajador, sino que este se anota y accede a los envíos que Rappi o Glovo le garantizan y puede estar activo cuando quiere y, sino, retirarse. La empresa lo capacita, le provee la mochila y uniforme y, además, regula sus ingresos en forma diferente según los acuerdos que realiza con cada restaurante. Rappi no habla de trabajador, sino de colaborador”, explicó Paura.

Uno de los puntos a destacar es que los trabajadores están desprotegidos ante accidentes y robos. “Cuando esto ocurre, la empresa no se hace cargo, les dicen que vuelvan cuando se recuperen”, señaló Etchemendy.

Con respecto a este eje, el SUTERH propuso recabar información, invitar a las empresas y a los sindicatos vinculados a la actividad y hacer un diagnóstico con vistas a la redacción de un proyecto legislativo.